Devo dire cha a me il progetto Varela non piace, e sono sicuro che la dittatura farà con le 11.000 firma lo steso che fanno i cubani con il giornale della dittatura Gramma.
Per che non mi piace???
Il progetto pretende usare i meccanismo della dittatura per avere validità, pretende usare la costituzione socialista per avere sua validità, e questa costituzione creata per la dittatura e illegale, non e appoggiata per il popolo per che Castro non ha contato con il popolo per farle e molto meno e stato eletto per il popolo.
Riconosco che 11.000 firme sono tante, vuol dire che 11.000 cubani hanno rotto con la dittatura, e che ci sono solo 11.000 firme per che la dittatura ha perseguitato i raccoglitori di firme, molti incluso sono stati incarcerati e la polizia politica ha bruciati mote case di firme.


La mayor campaña pacífica de la disidencia

El primer intento de Oswaldo Payá por promover cambios en el gobierno cubano con una recogida de firmas, realizado hace más de una década, terminó en un fracaso. Y además, tuvo que borrar un letrero pintado en la fachada de su casa que decía: ``¡Payá, agente de la CIA!''.

Pero un segundo esfuerzo de Payá por recoger firmas, conocido como el Proyecto Varela, se ha constituido en la mayor campaña pacífica realizada en Cuba para cambiar el gobierno de Fidel Castro, establecido hace 43 años.

El proyecto reunió más de 10,000 firmas de residentes de toda la isla para respaldar la propuesta de un referéndum que pregunte a los cubanos si desean libertad de expresión, amnistía para prisioneros políticos, y el derecho a establecer negocios propios.

''Muchos han perdido su miedo'', declaró Payá acerca de los miles que han firmado la petición de referéndum. ''En un país totalitario, cuando la gente empieza a liberarse, empieza el cambio'', agregó en una entrevista con The Associated Press esta semana, poco antes de entregar las firmas al parlamento cubano.

El ingeniero eléctrico de 50 años figura en el grupo de activistas con los que podría reunirse el ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, durante su visita a Cuba, que se extenderá del 12 al 17 de mayo, por invitación de Castro.

Sentado en el salón de la pequeña casa que comparte con su esposa y tres hijos en edad escolar, Payá, un devoto católico, declinó confirmar que se reuniría con Carter, pero aseguró que el visitante será acogido seguramente con beneplácito por aquellos cubanos que recuerdan sus intentos por normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba durante su gobierno, de 1977 a 1981.

''Carter es un hombre de mucho prestigio, un político, un humanista, una personalidad con fuerza moral'', recalcó Payá, cofundador del Movimiento Cristiano de Liberación, que colabora en el proyecto de plebiscito.

Vicky Huddleston, jefa de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, afirmó que espera que Carter se sienta tan impresionado como ella con la iniciativa de plebiscito. La funcionaria afirmó que el número de firmas reunidas demuestra que un cambio está en marcha. ``Creo que Oswaldo Payá está en lo cierto: los cubanos han comenzado a perder el miedo''.

Nombrado en honor al padre Félix Varela, un sacerdote que fue además héroe de la independencia cubana, la solicitud es algo diferente de la primera intentada por Payá en 1991, que convocaba a un diálogo entre el gobierno y los opositores.

El Movimiento Cristiano de Liberación de Payá habló por primera vez sobre el Proyecto Varela en 1996, y lo mencionó de nuevo públicamente poco después de la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, en enero de 1998. Pero no fue hasta la Semana Santa del año pasado que un grupo de voluntarios comenzó a recoger firmas para respaldarlo.

Si bien los primeros signatarios eran miembros de grupos de oposición, la mayoría de los que han firmado en los últimos meses son ciudadanos comunes deseosos de cambio, amplió Payá. ``Es algo importante, inédito, porque el protagonista es el pueblo cubano y [el proyecto] está hecho dentro de Cuba --añadió--. Está dirigido y manejado por el pueblo, por la ciudadanía, no por la disidencia. Es algo para todos los cubanos''.

La campaña no ha recibido dinero de gobiernos extranjeros ni de organizaciones establecidas fuera de Cuba, aseguró el disidente. ''Esto no termina con la presentación de estas firmas. Es un contrato permanente'', concluyó Payá.






La disidencia cubana da un paso histórico

Un grupo de la disidencia interna presentó ayer a la Asamblea Nacional una inédita demanda para convocar un referéndum por la democracia en Cuba, avalado por miles de firmas, a dos días de que el ex presidente estadounidense Jimmy Carter inicie una histórica visita a la isla comunista.

El dirigente del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Oswaldo Payá, llegó hasta la sede del poder legislativo para presentar el denominado ''Proyecto Varela'', suscrito por 11,020 ciudadanos, haciendo uso por primera vez en Cuba de un instrumento constitucional para poner en entredicho al gobierno de Fidel Castro.

'Exigimos que el `Proyecto Varela' sea publicado para que todos lo conozcan y puedan decidir sobre él'', señaló Payá en un comunicado distribuido a la prensa extranjera en La Habana.

La iniciativa disidente fue lanzada en 1998 y debió sortear serios obstáculos para poder alcanzar, casi tres años después, las 10,000 firmas que establece la Constitución cubana como requisito previo a la convocatoria a referéndum.

''Más de 20,000 cubanos que firmaron esta demanda de apertura (democrática) son verdaderos héroes'', indicó Payá en el comunicado y precisó que no se pudo presentar la totalidad de las firmas recogidas debido ``a la represión desatada por el régimen''.

El Proyecto Varela promueve una consulta popular para exigir la vigencia de libertad de expresión y asociación, la amnistía a todos los presos políticos, autorizar a los cubanos a instalar sus propias empresas y exigir la realización de elecciones libres y pluripartidistas en un plazo de nueve meses a un año.

''Es un acontecimiento muy relevante en nuestra historia política, ya que por primera vez más de 10.000 personas se atreven a romper con la cultura del miedo'' impuesta por el gobierno comunista y dar la cara para expresar su disenso, dijo el dirigente opositor Elizardo Sánchez Santa Cruz al comentar la iniciativa.

Sostuvo que ''ver algo semejante era algo impensable años atrás, lo que refleja que estamos ante un cambio, que hay nuevos tiempos en Cuba'', añadió Sánchez Santacruz, quien preside en la isla la ilegal Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CDHRN).

El dirigente admitió que hay ''pocas posibilidades'' de que el gobierno de Castro acceda a las peticiones formuladas en el Proyecto Varela y desconozca así sus propias leyes, que le exigen ofrecer respuesta en un plazo de 60 a 90 días.

''Ahora nos corresponde a nosotros, al pueblo, hacer que esto se cumpla'', advirtió Sánchez Santacruz al señalar que la oposición ''está dispuesta a dar la batalla'' por lograr una apertura democrática y pacífica en la isla.



La oposición lleva a la Asamblea cubana las firmas necesarias para un referéndum

MADRID. ABC

En un acto sin precedentes en la historia de la revolución cubana, la oposición, aglutinada en el «Proyecto Varela», ha conseguido presentar ante la Asamblea Nacional las firmas necesarias para que, según la propia Constitución castrista, se proponga un referéndum sobre una petición avalada por 10.000 firmas legales. Ayer, en dos cajas de cartón, se presentaron 11.020 rúbricas.


A primera hora de la mañana de ayer, Osvaldo Payá -dirigente del opositor Movimiento Critiano Liberación- y otros dos disidentes, Regis Iglesias y Antonio Villa, presentaron ante el registro legal de la Asamblea Nacional cubana dos cajas de cartón en las que se podía leer sendos carteles con la leyenda «Proyecto Varela». Dentro de ellas, 11.020 firmas «legalizadas y verificadas», solicitan que la Asamblea apruebe un referéndum para que el pueblo cubano decida si quiere libertad de prensa y asociación, amnistía para los presos políticos, poder tener su propia empresa, reforma de la ley electoral y elecciones libres.

«Se abre un nuevo momento para nuestra patria, un momento de reconciliaciónn, un momento que abre esperanzas», dijo a la prensa a la salida de la Asamblea Oswaldo Payá, uno de los principales promotores del «Proyecto Varela», llamado así en homenaje al religioso Félix Varela, uno de los padres de la independencia cubana. Desde hace meses, el proyecto logró unir a la mayor parte de la oposición interna al régimen de Castro que se decidió por aprovechar las propias grietas de la actual Constitución cubana para promover un cambio «desde dentro» en las monolíticas estructuras del castrismo.

Según el artículo 88 de la citada Constitución, se puede llevar a referéndum una iniciativa popular impulsada por un grupo de «10.000 votantes legales». Desde hace meses, diferentes activistas recolectaron más de 20.000 firmas, que fueron luego verificadas una a una y personalmente ante cada peticionario. Pese «al hostigamiento de las últimas semanas», cuando la Policía del régimen comenzó a tomar en serio el proyecto y requisó listas con firmas, la oposición «legalizó» 11.020 rúbricas.

El acto formal de la entrega de las cajas a la Asamblea Nacional se produce apenas unos días después de la liberación de Vladimiro Roca, uno de los presos más emblemáticos del castrismo y que apoya el «Proyecto Varela», y a 48 horas de la llegada del ex presidente norteamericano Carter, que piensa reunirse con líderes opositores.






Silencio del régimen

Por su parte, el régimen no ha dado aún una respuesta oficial. Jamás, en los medios públicos -los únicos autorizados- se ha mencionado el «Proyecto Varela» y las únicas referencias han sido para descalificarlo por parte del canciller, Felipe Pérez Roque: «No creo que ninguna de sus iniciativas y las patrañas a las que se han prestado para apoyar la política de una superpotencia contra su pequeño país tengan ningún éxito, ni eco, ni apoyo en el pueblo cubano», dijo hace semanas Pérez Roque.

Tanto el exilio en Miami como numerosos analistas son muy escépticos respecto al futuro del proyecto que, legalmente, debe ser debatido en la Asamblea Nacional y cuyo mayor éxito, por ahora, es haber logrado la mayor unión en 43 años de dictadura de la disgregada oposición.





La disidencia cubana solicita un referéndum


Oswaldo Payá entregó ayer en la Asamblea Nacional 11.020 firmas pidiendo elecciones libres

LA HABANA. Un grupo de disidentes cubanos entregó ayer a la Asamblea Nacional cubana una solicitud sin precedentes de convocar un referéndum para cambiar el sistema político unipartidista socialista de la isla.
«Se abre un nuevo momento para nuestra patria, un momento de reconciliación», dijo a la salida de la Asamblea Oswaldo Payá, el promotor del llamado Proyecto Varela.

Payá, junto con otros dos disidentes, entregó en la Asamblea Nacional dos cajas de cartón con 11.020 firmas para respaldar la petición de referéndum.

El proyecto, cuyo nombre es un homenaje al religioso Félix Varela, uno de los promotores de la independencia de Cuba, se basa en el artículo 88 de la Constitución cubana, que reconoce la posibilidad de que un grupo de 10.000 electores impulse iniciativas legales.

La iniciativa consistiría en pedir un referéndum para consultar al pueblo si quiere una reforma legal para garantizar la libertad de expresión y asociación, más espacio para la empresa privada, libertad para presos políticos, nueva ley electoral y elecciones libres.






Un grupo de disidentes reúne 11.000 firmas para exigir reformas en Cuba

M. VICENT | La Habana

Un grupo de disidentes, liderado por el opositor Osvaldo Paya, logró ayer presentar ante el Parlamento de la isla una solicitud firmada por 11.020 cubanos para que se convoque un referéndum sobre el cambio del sistema político en Cuba. El llamado Proyecto Varela exige que 'se consulte al pueblo' si quiere una reforma legal para garantizar la libertad de expresión y asociación, la concesión de mayores espacios para que los cubanos puedan montar empresas privadas, la amnistía de los presos políticos, la elaboración de una nueva ley electoral y elecciones libres.



Iniciativa sense precedents en vigílies de la visita de Carter


La dissidència cubana demana un referèndum avalada per 11.000 firmes

Repta el règim castrista a permetre al poble dir si vol eleccions multipartidistes i una amnistia

Redacció
L'HAVANA

Un grup de dissidents cubans va fer ahir entrega a l'Assemblea Nacional d'una petició sense precedents que, avalada per més d'11.000 firmes, demana un referèndum sobre la convocatòria d'eleccions multipartistes. La iniciativa, anomenada Projecte Varela, arriba 48 hores abans de la visita a l'illa caribenya de l'expresident dels EUA, Jimmy Carter.
En total, els impulsors de la iniciativa han recollit 11.020 firmes, més de les 10.000 que exigeix la Constitució cubana per demanar una consulta. La documentació va ser entregada en dues caixes de cartó a ahir pel líder dissident Oswaldo Paya, que va anunciar que "un nou moment ha començat per a la nostra nació, un moment de reconciliació" i va cridar el règim de Fidel Castro a publicar el projecte perquè els cubans puguin debatre'l.
A més de les eleccions pluralistes, el Projecte Varela advoca per convocar una consulta popular sobre la llibertat d'expressió i associació, l'amnistia dels presos polítics i més oportunitats per als negocis privats.
L'entrega de firmes arriba en vigílies de la visita de Carter, una personalitat crítica amb l'embargament contra l'illa que durant sis dies intentarà millorar les relacions cubano-americanes.
En un gest de bona voluntat envers Carter, el líder cubà va alliberar el cap de setmana el carismàtic dirigent de la dissidència Vladimiro Roca, a qui quedaven un parell de mesos de condemna per complir. Precisament, Roca va parlar ahir sobre el Projecte Varela, qualificant-lo de "pas endavant", però posant en dubte que el règim comunista acabi permetent la consulta.


"A sou dels EUA"
Ahir l'única reacció oficial a la petició de referèndum és la del ministre d'Exteriors Felipe Perez Roque, que al ser preguntat sobre la iniciativa en una roda de premsa va dir que tots els que hi donen suport estan "en nòmina del govern dels Estats Units".