Anche la Colombia se ne va a Destra, secondo la sinistra di questo paese a strema Destra.
L’elezioni colombiane ieri sono state vinte per l’indipendente Álvaro Uribe Vélez chi 50 anni, il prossimo 4 di luglio (che bel giorno).
Un grande studente universitario inizia la sua carriera politica nel 1976 quando viene nominato capo dei beni per le imprese pubbliche di Medellin, dal 77 al 79 segretario generale del Ministero del Lavoro.
Fu direttore della aeronautica civile dal 1980 al 82, nello steso anno fu anche sindaco di Medellin, nel 1994 diventa senatore e governatore di Antioquia dal 95 al 97.
Uribe ha vinto con il 52, 04%, il popolo colombiano ha vinto per la sua promessa di mano dura contro la guerriglia, nel suo discorso di eri ha steso la mano alle guerriglie chiedendo un paso pacifico verso la fine di quasi mezzo secolo di crimine, questo avocato ha detto che da una possibilità al dialogo, dopo di che non c'è più possibilità.
Ha vinto con voti in zona come Arauca e Caqueta dove ce una grande influenza della guerriglia.
Non ce dubbio che i colombiano hanno dato carta bianca alla intolleranza contro la guerriglia, e con questo voto hanno chiesto di chiudere di maniera definitiva e usando tutti i mezzi con le guerriglie terrorista che da anni non danno pace al paese.
Per chi sia interessato il rappresentate di sinistra Luis E Garzon ha preso il 6, 17% dei voti.
Un’altra notizia che arriva di Colombia, e la concessione di asilo di questo paese a Pedro Carmona, chi fu presidente di Venezuela per 1 giorno.
Il discorso del nuovo presidente di Colombia.
Bogotá, Colombia / Colprensa
El siguiente es el texto de la intervención del presidente electo, Alvaro Uribe Vélez:
"Compatriotas, apreciados amigos de los medios de comunicación, doctor Francisco Santos Calderón su señora, doctor Fabio Echeverri Correa, Presidente de la campaña, Helena su señora, todos mis compañeros que tanto han ayudado, distinguidos congresistas, Lina, hijos, hermanos.
Mi gratitud infinita al pueblo mi compromiso infinito con el pueblo. Quiero agradecer a todos los que participaron en esta bella justa de la democracia de la Patria. Quiero expresar mi gratitud a millones de colombianos que en todas las regiones, en medio de profundas dificultades, honraron con entusiasmo la democracia de la Patria. Quiero agradecer la noble compañía de Francisco Santos Calderón.
En 1957, acompañaba de la mano a mi madre cuando en las montañas de Antioquia donde residíamos, ella luchaba por el avance de los derechos de la mujer, en el plebiscito, que desde el cielo me acompañe con el amor a la patria que siempre me enseñó.
Mi padre era un hombre muy joven, tenia a penas unos meses más de la edad que yo tengo y le ocurrió lo mismo que a millones de colombianos, murió en un intento de secuestro, que desde el cielo interceda ante nuestro señor para que esta etapa que empieza Colombia sea útil para la reconciliación.
Desde acá hago llegar mi voz a Ingrid Betancourt a sus hijos a doña Yolanda, su madre, a su esposo a los parlamentarios secuestrados, a los diputados secuestrados, al gobernador de mi terruño secuestrado, al doctor Gilberto Echeverri , ex ministro de estado y colombiano puro, transparente, a miles de colombianos secuestrados.
Quiero agradecer las generosas palabras de la doctora Noemí Sanín, destacar su patriotismo el valioso aporte de su recorrido en favor de la patria, se, que su ayuda será muy importante para sacar a Colombia adelante, desde aquí le hago llegar mi saludo con infinito afecto.
Quiero saludar a Luis Eduardo Garzón, a su familia, a sus amigos, abrieron un bello espacio democrático. Colombia necesita intensa deliberación pero fraterna deliberación. No seremos inferiores a sus preocupaciones para que la seguridad no sea la guerra del estado, sino la disuasión de la guerra de los violentos. Para que esa seguridad se a democrática, cuidaremos profundamente las libertades públicas, los derechos sociales. A Luis Eduardo, a todos los que los acompañaron en esa bella justa, mis felicitaciones.
Quiero saludar a Horacio Serpa mi amigo, a Rosita, a los hijos que le han dado felicidad a tan bello hogar. Horacio es un luchador de todas las horas, siempre ha derrochado patriotismo. Necesito las luces de todos ellos.
Al pueblo, artífice de este momento, mi saludo emocionado y fraterno, la responsabilidad con sus anhelos, trabajamos a lo largo de estos 3 años en la participación popular, concibiendo el manifiesto, que se resume en programático de 100 puntos. Declaro y reitero mi devoción por la revolución educativa, el camino más eficaz para construir. para construir una nación con igualdad de oportunidades, para construir una nación donde nadie este condenado por el estrato o privilegiado por el estrato económico de su nacimiento. No ahorraremos esfuerzos para cumplir esa revolución educativa.
Nuestra nación tiene una de las mayores violencias del mundo, el mayor desempleo de América, la democracia dependerá mucho de nuestra capacidad para generar empleo, el gobierno hará todos los esfuerzos, los hará el parlamento. Convoco a los empresarios y a los trabajadores a hacer grandes esfuerzos para que generemos empleo. El llamado al empleo, no es un discurso de campaña es un desafió de gobierno para poder devolver a los hogares de Colombia sosiego, tranquilidad, más solidez a la democracia de la Patria.
Convoco a los organismos multilaterales a comprender este difícil momento de la economía de Colombia, agudo déficit fiscal, muy difícil situación en el endeudamiento, con el pronóstico que durante los próximos 2 años el flujo previsible con los organismos multilaterales será negativo, los organismos multilaterales tienen que hacer un alto en el camino, tienen que reorientar su política, tienen que saber que la democracia de Colombia, que las democracias del mundo dependen de la equidad social y que para lograr la equidad social muchas de las corrientes y de las doctrinas que hoy prevalecen en el manejo de la economía mundial tienen que revisarse y de inmediato.
Mi gobierno trabajará con responsabilidad con responsabilidad, con prudencia, pero hay que producir también resultados con prisa y con eficacia. El banco de la República es muy importante en Colombia hago un llamado prudente pero firme para que todos incluido el banco república comprendamos que hay que revisar muchos aspectos de la cartilla, porque tenemos hoy 9 millones de ciudadanos en la miseria, un 57% en la pobreza, 18% de desempleo y seis millones y medio de desempleados. Para poder ejercer la autoridad, en un hogar, hay que dar ejemplo a los hijos en ausencia de buen ejemplo esa autoridad se esparce en las arenas del desierto y no germina la autoridad del Estado para obtener respaldo popular necesita apoyarse en el buen ejemplo de la derrota de la corrupción y de la politiquería.
El pueblo debe tener la certeza de que cumpliremos rigurosamente nuestro compromiso de derrotar con medidas practicas la corrupción y la politiquería.
Invito a todos los jóvenes de Colombia a que desde ya vayan organizando los grupos juveniles en colegios, universidades, en clubes deportivos para constituir veedurías comunitarias ejemplares que vigilen el gobierno, que vigilen la contratación, que vigilen la marcha de la política y que nos exijan cumplir la derrota de la corrupción y de la derrota de la politiquería.
34 mi asesinatos al año, 3500 secuestros, por Dios, desde ahora mismo empezamos a convertir nuestras tesis en el como habrán de ejecutarse, seguridad democrática para todos, seguridad para que nos secuestren al empresario, para que no asesinen al líder sindical, para que no extorsionen al finquero, para que no desplacen al campesino, para proteger al maestro, al político, para proteger al periodista.
Agradezco al gobierno del Presidente Pastrana el enorme esfuerzo para que este debate electoral se adelantara con transparencia democrática, agradezco a miles de soldados y policías de Colombia que abnegadamente han arriesgado sus vidas, corrieron mayores riesgos en estos días para proteger el sagrado derecho de los Colombianos de concurrir a las urnas.
Saludo a los soldados y policías de mi patria, a la Administración de Justicia y el fortalecimiento de la fuerza publica será un camino necesario para la protección de los ciudadanos y para la recuperación total de los derechos humanos.
La comunidad internacional debe saber que Colombia ha expresado su voluntad de recuperar la civilidad, de recuperar el orden, que Colombia no quiere que solamente en el mundo se conozcan las malas noticias de violencia, sino que el mundo este notificado de nuestra determinación de derrotar la violencia. Procederemos con toda la firmeza, con serenidad, con espíritu democrático y con absoluta vocación y determinación de recuperar los derechos humanos.
Los grupos violentos, todos, estamos hechos de esta carne y de estos huesos del alma colombiana, han derrochado, han perdido muchas oportunidades para la paz, siempre las tendrán. Las confrontaciones ideológicas, aquello que se puede apreciar sobre la evolución económica y social de los pueblos, todo es respetable, comprensible, pero aquello que nunca se puede aceptar en la democracia , en la convivencia es la violencia.
Mañana a primera hora empezaremos a trabajar para apelar a una mediación internacional con objetivo preciso, con mandato determinado para buscar el dialogo con los grupos al margen de la ley, sobre una base: que se abandone el terrorismo y se facilite un cese de hostilidades. No por capricho de quien hoy ha recibido el comprometedor y honroso mandato de la mayoría de los colombianos, sino por imperiosa necesidad de un pueblo que anhela tranquilidad, que reclama reposo.
Los grupos violentos deben saber que estamos como demócratas ratificando una oferta: construyamos seguridad democrática, para que ellos puedan acariciar la idea de abandonar los fusiles, de hacer política sin armas y sin que los maten, trabajemos ese sueño pero, por favor hay que dar una señal inequívoca de respeto, de afecto, de alivio al pueblo colombiano. No es por un discurso político vanidoso que los pedimos, es porque lo reclama el corazón anhelante de una nación que no quiere mas derramamiento de sangre, que no quiere mas luto. ..
Invoco a muchos grandes de la patria que nos acompañan esta tarde desde las colinas de la historia, héroes cuyas vidas se segaron pero cuyas ideas florecen en el jardín democrático de la Nación.
A Rafael Uribe Uribe para que llene nuestro corazón de energía para cumplir las responsabilidades sociales y al oído de aquellos que persisten en los fusiles quiero repetir la bella frase de Uribe Uribe, cuando dijo "he renunciado a ser un revolucionario con las armas pero jamás renunciaré a ser un revolucionario con las ideas. Por eso toda mañana toco la diana, paso revista a las ideas que he venido profesando, doy de baja aquellas que considero inútiles y obsoletas y las sustituyo por otras más fuertes y robustas".
Que los colombianos nos unamos todos, para decirle a los grupos violentos que le den de baja a la idea de la violencia y que la sustituyan por la idea robusta de la democracia pluralista.
Gaitán caído en la lucha, que nos acompañe desde las colinas de la historia para no fallar en la tarea de la derrota de la corrupción y de la politiquería, para que no seamos inferiores a ese cambio.
Que en nuestra década, primera del nuevo milenio debería equivaler a su llamado por la restauración moral. Hace algunos minutos conversé telefónicamente con doña Cecilia Sarmiento de Galán, que Luis Carlos Galán nos ayude desde el cielo para que esta oportunidad que hoy nos ha dado el pueblo responda a los grandes ideales que impulsaron su gran tarea de sensibilización política de la nación.
Me ha acompañado en esta lucha Laura Pizarro, en todos los momentos cuando he percibido que ella ha estado en los actos de la campaña ha pasado por mi mente el tránsito de Carlos Pizarro, la renunciación a las armas, el abrazo ilusionado a al democracia, su sacrificio. He recibido la compañía de miles de colombianos: de Enrique Gómez, que las banderas de Alvaro Gómez, para que la justicia brille y sea el factor cohesionante de la nación puedan ondear plácidamente en la medida que avancemos en el
perfeccionamiento de la justicia.
Fue muy grato este recorrido por Colombia, por todas sus regiones.
Nos quedaron tristezas, los colombianos asesinados, los colombianos heridos, pero ellos nos van a ayudar para que no nos equivoquemos en la tarea de conducir a Colombia.
Quiero agradecer a quienes tan noblemente dirigieron, participaron en esta campaña, ahora empieza la gran tarea: dentro de pocos días las elecciones serán los de menos, aquello que legitimará o deslegitimará el gobierno será la actuación diaria. En eso los miles de colombianos que ayudaron en todas las regiones serán los colaboradores, serán los fiscales.
Quiero agradecer a quienes integraron a Primero Colombia, al pueblo liberal al cual pertenezco, pueblo liberal amigo del pluralismo y de la solidaridad, al pueblo liberal amigo de la experimentación, la crítica y la rectificación, al pueblo liberal amante del disenso y quiero agradecer al pueblo conservador que ha defendido bellas doctrinas sociales y el principio del orden al cual refería el Libertador en bellas palabras, "cuando los pueblos pierden la razón del orden claudica en el camino de sus libertades".
Y quiero agradecer a los colombianos de la franja independiente, tuvimos con ellos la bella coincidencia del compromiso en la lucha contra la corrupción y la politiquería y serán coequiperos de primera línea para convertir el sueño en realidad.
Quiero agradecer a los reinsertados, a los indígenas, a las negritudes que nos permitieron configurar una bella artesanía diversa, cual diversa es la patria, nos permitieron saborear con deleite la posibilidad de unirnos fraternamente en la diversidad.
Quiero invitar a quienes hasta hoy fueron mis competidores, siempre mis amigos y mañana seguirán siendo consumados patriotas a que me ayuden. El momento de Colombia es difícil, no puede haber mezquindad, yo no me las sé todas, tengo toda la voluntad y toda la energía para trabajar pero necesito la inteligencia de Ingrid Betancourt, de la Doctora Noemí Sanín, de Luis Eduardo Garzón, del General Bedoya, de Horacio Serpa Uribe y de las otras personas que aspiraron a la alta dignidad de la Nación, seré siempre receptivo a su consejo y a su crítica, aquello que ellos deban observar sobre la marcha del gobierno no enceguecerá el gobierno para que el gobierno mire siempre sus propuestas. El rescate de la civilidad obliga a tejer una gran unidad nacional y el gobierno la va a jalonar con prudencia, con respeto y con eficacia.
Quiero agradecer a ustedes amables periodistas, la circunstancia de haber cubierto esta campaña presidencial en medio de tantas dificultades de orden publico, honra mucho la profesión de ustedes.
Quiero agradecer a Lina, mi señora, a mis hijos Tomas y Jerónimo Alberto, a mis hermanos por su solidaridad y su discreción, ellos con mi madre y conmigo debemos leer aquella oración de San Francisco para pedirle que haga de nuestra noción de autoridad un instrumento de paz para Colombia.
El libertador, en aquel bello mensaje que dirigió al Congreso de Ocaña en 1828, en alguno de los párrafos expresó: "Legisladores arrojad vuestra mirada penetrante sobre el recóndito corazón de vuestros electores, allí leeréis la prolongada angustia que los agoniza, ellos suspiran por reposo y seguridad, dadnos un gobierno en que la ley sea obedecida, el pueblo, el mandatario respetado y el pueblo libre, un gobierno que impida la transgresión de la voluntad general y de los mandamientos populares. Considerad legisladores que la energía de la fuerza pública es la salvaguardia de la flaqueza individual, es la aspiración de toda la sociedad. Considerad legisladores que la corrupción de los pueblos nace de la indulgencia de los tribunales y de la impunidad del delito, mirad que sin fuerza no hay virtud y sin virtud perece la República".
Compatriotas, la única manera que tengo de responder al pueblo este generoso y claro mandato, en un momento de dificultades de la vida nacional, es aplicando mis energías y pidiendo a Dios que me de más y más energías, para servir bien a Colombia, con afecto creciente. Doblemos esta bella página de la democracia, los seguidores de las otras candidaturas son nuestros hermanos.
La montaña donde nací me transmitió la firmeza de sus rocas y el corazón querendón de su horizonte infinito. Convoco a los colombianos con mano firme y corazón grande. Pido a Dios que ahora que me ha dado la oportunidad de esta campaña, de lucir mi amor por la Patria, me de las energías suficientes para servirla bien, a todos mi gratitud.




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