Pagina 1 di 3 12 ... UltimaUltima
Risultati da 1 a 10 di 26
  1. #1
    Servitore dell'Unico
    Data Registrazione
    25 Feb 2005
    Messaggi
    990
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito Julius Evola nel solco della Tradizione? No

    Tra coloro che si orientano (o pretendono di orientarsi) verso una prospettiva tradizionale e metafisica vi sono purtroppo certuni che credono di farlo riferendosi alle opere del noto pensatore italiano Giulio Cesare (Julius) Evola. In realtà va detto chiaramente che Evola non ha nulla a che vedere con l'autentica prospettiva tradizionale, e che solo una visione parziale e erronea delle cose può accumunare il suo pensiero (che distorce i dati tradizionali e a tratti assume perfino caratteristiche nettamente anti-tradizionali se non addirittura contro-iniziatiche [1]) alle dottrine tradizionali che invece, nello stesso periodo, René Guénon riportava alla luce in Europa e nell'Occidente. A tal proposito, per segnalare tanto la completa estraneità di Evola nei confronti di ogni autentica prospettiva tradizionale e metafisica quanto la esplicita disapprovazione da parte di Guénon delle sue idee [2], mi permetto di segnalare la risposta che l'insigne maestro francese [3] scrisse ad una confusa recensione di Evola al suo "L'Uomo e il suo divenire secondo il Vedanta". Questo breve scritto (che non ho potuto tradurre per motivi di tempo, confidando comunque nella comprensibilità dello spagnolo per il lettore italofono medio), oltre a evidenziare la completa opposizione tra l'autentica Liberazione Suprema insegnata dalle dottrine taoista, indù, sufi, etc., e la teoria evoliana dell'"Individuo Assoluto" (fondata su un Tantrismo, un Buddhismo, un Lao Tzu, e una Tradizione Romana mai esistiti), confuta anche le pretese di coloro secondo i quali Guénon non avrebbe espresso mai alcun disaccordo alle cose che Evola scriveva nei suoi libri e che anzi le approvasse, e che le due prospettive si integrino a vicenda (magari affermando che mentre il punto di vista di Guénon sarebbe "brahamanico", quello evoliano sarebbe "kshatriya" [sic!]).
    Come conclusione, specificherò che ovviamente tale opposizione al filosofo italiano non ha niente a che vedere con le critiche che ad esso vengono rivolte da altri ambienti, mossi da preoccupazioni del tutto aliene alle nostre (come quelle puramente politiche dei cenacoli cosiddetti "di sinistra", quelle apologetiche di un Don Curzio Nitoglia, o quelle filosofiche di un Di Vona), dalle quali possono parimenti ricaversi non pochi punti di accordo ma anche di disaccordo, dovuti a questioni di fondo e che esulano dal caso particolare di Julius Evola.

    Un saluto,
    Talib

    [1] Non saprei come altro definire una filosofia che si pone come obiettivo la superomistica e luciferina esaltazione dell'Io individuale (che conduce al sentiero esattamente opposto a quello della Metafisica, nella quale l'Io individuale è un nemico che deve essere annientato), con continui richiami al controllo di forze magiche, inquietanti incitamenti ad accelerare la dissoluzione (mentre l'Uomo della Tradizione - checchè ne pensi Maurizio Blondet - deve continuamente cercare di opporsi ad essa), nonchè le curiose simpatie e concordanze di interessi con ben noti veicoli dell'azione contro-iniziatica contemporanea (prima della guerra i cenacoli nazional-socialisti, e poi lo Stato d'Israele, l'Alleanza Atlantica, et cetera; per tacere poi delle simpatie per personaggi come Kremmerz, Meyrink, Bo Yin Ra, et similia).

    [2] Che traspare anche dal suo epistolario. Vedasi ad esempio le 23 lettere a Guido De Giorgio, che se non sbaglio sono reperibili presso le Edizioni All’Insegna del Veltro.

    [3] E sia chiaro che se ci ci riferisce a Guénon chiamandolo "maestro" o "shaykh", ciò è per una questione puramente onorifica e in relazione al debito intellettuale nei suoi confronti, non perchè gli si attribuisca una qualunque funzione di maestrìa iniziatica, che egli mai ricoprì nè reclamò.
    “Onesto è colui che cambia il proprio pensiero per accordarlo alla verità. Disonesto è colui che cambia la verità per accordarla al proprio pensiero”

    Proverbio arabo

  2. #2
    Servitore dell'Unico
    Data Registrazione
    25 Feb 2005
    Messaggi
    990
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    René Guénon
    POLÉMICA SOBRE LA METAFÍSICA HINDÚ
    Polemica sulla metafisica indiana, Genova, Il Basilisco, 1987. Edición limitada de 500 ejemplares.

    Sin duda nuestro contradictor continuará diciendo que "nuestros escritos no salen del mundo de las palabras"; ésto es más que evidente, por la fuerza de las cosas, y otro tanto puede decirse de aquéllos que escribe él mismo, pero por lo menos hay una diferencia esencial: aunque pueda estar persuadido de lo contrario, sus palabras, para quien no comprende el sentido último, traducen únicamente la actitud mental de un profano; y le rogamos creer que por nuestra parte ésta no es de hecho una injuria, sino sólo la expresión técnica de un puro y simple estado de hecho" (1).
    Con estas palabras, firmes pero medidas, René Guénon replicaba a quien, con una buena dosis de presunción y una incomprensión bastante profunda, avanzaba tesis "dialécticas" en último análisis similares a aquellas que Julius Evola, autor del ensayo que sigue, ha sostenido siempre tercamente, aunque sea con argumentos diferentes.
    La curiosa óptica asumida por Evola en relación a las doctrinas tradicionales expuestas magistral (y providencialmente) en las obras de Guénon requeriría sin duda, dada la particular difusión de los textos evolianos en nuestro país, un cuidadoso y profundo análisis crítico para alcanzar la necesaria discriminación entre las visiones fuertemente individuales del autor y el pensamiento tradicional en sus varias expresiones y formas.
    Sin poder aquí afrontar decididamente tal asunto, nos parece no obstante oportuno poner en evidencia la clave de bóveda, en negativo, del sistema evoliano al completo: la cuestión es que Evola nunca ha llegado a un punto de vista realmente metafísico y, por ello, exclusivamente intelectual. (2).
    A pesar de que en la fraseología evoliana aparecen términos como Principio, Metafísica, Contemplación, etc., es clara la impresión de un uso inapropiado y artificioso que revela que no se atribuye a dichos términos su verdadero significado (3), mientras que es constante, en las obras de Evola, la referencia, esta vez clara y precisa, a un dualismo claro y de fondo, sintomático de una visión mutilada y peligrosamente adecuada para conclusiones desviantes y desviadas típicas de concepciones heterodoxas.
    No habiendo superado las oposiciones en una síntesis principial, Evola evidencia así una ausencia de discernimiento y una carencia intelectual que lo induce a detenerse en visiones parciales sobre la base de un procedimiento lógico que da lugar a una sucesiva subdivisión en argumentos antinómicos opuestos.
    De ahí emerge, como es obvio, una serie de dicotomías y de oposiciones racionalmente irresolubles que, en opinión de Evola, demostrarían irrefutablemente la inconsistencia gnoseológica de las doctrinas mas puramente intelectuales, por ejemplo el Vedânta, ancladas axiomáticamente en nociones nebulosas y destinadas irremediablemente a desembocar en círculos viciosos y en pseudo-soluciones.
    Se puede rápidamente advertir en estas cerradas críticas un uso muy impropio de la lógica por parte de Evola; existen de hecho dos maneras muy distintas de considerarla: la primera, absolutamente tradicional, hace de ella una verdadera ciencia ligada directamente a los principios metafísicos y expresando, a su modo particular, un reflejo de la Verdad Superior e Inmutable; la segunda, sustancialmente moderna, la trata en modo filosófico, esforzándose por reunirla o por conectarla con alguna concepción sistemática.
    Y es propiamente este segundo modo de considerar la lógica el que de hecho utiliza Evola, que no tiene inconveniente, en sus especiales deducciones, en apoyarse además en elementos desviados de doctrinas perfectamente válidas en el ámbito de una particular forma tradicional como la hindú.
    Queremos aquí referirnos al Tantrismo, presentado por Evola en una forma más bien excéntrica y ambigua, capaz de generar equívocos de amplio alcance, alimentados sobre todo por ficticias e inconciliables oposiciones como la presumiblemente existente entre dos de los ángulos visuales de la Tradición Hindú: el tántrico ya apuntado y el vedantino, los cuales, muy lejos de ser incompatibles, surgen de la misma fuente y revelan la misma Realidad.
    No es así según Evola, que considera unilateralmente como exenta de defectos solamente la visión tántrica, no dándose cuenta de cómo esta última no hace sino afrontar y resolver los problemas en términos diferentes, aunque, en todo caso, creando otros igualmente espinosos, cosa de la cual, como decíamos, desgraciadamente no se percata Evola, a pesar de su forma lógica, debido a su aproximación (pseudo) congnoscitiva sistemática y casi obsesivamente condicionada por la idea de potencia; y que, desgraciadamente, esta actitud deletérea no haya cesado de hacer sentir sus efectos en la entera producción evoliana se puede fácilmente deducir de la atención prometeica que aflora inconsistentemente en su involución lingüística con acento heroico, casi como si el verdadero egoísmo se explicase en las actuaciones "diferenciadas" de un cuando menos improbable "individuo absoluto".
    Sobre la base de tales incomprensiones no es por tanto difícil convencerse de que las aserciones evolianas son tan claras y radicales como insuficientes e inadecuadas para el asunto tratado, teniendo en cuenta además, en las cuestiones de detalle, ciertas inexactitudes que, junto a un tono mas bien exaltado, contribuyen a aumentar el desconcierto de quien las lee, y admitir la tesis de que Evola no se atenga tanto a la Verdad como a "su" Verdad, sobre todo por el hecho de que es "suya" mas que por la intrínseca validez de las tesis sostenidas.
    Por ello cuando Evola se refiere a la "gran tradición de las ciencias mágicas y herméticas, que tratan sin embargo de potencia, de individuación y de dominación", surge legítimamente la duda de encontrarse no frente al "recto sendero" sino, por el contrario, con una vía que procede en dirección diametralmente opuesta inflando el Yo hasta la desmesura y provocando aquella ebriedad mágica que tanto discurre por la prosa evoliana. Estamos muy distantes de aquella pobreza espiritual que conduce a la extinción del Yo y a la realización del Si Mismo, en la perspectiva justa de que cada ser, no teniendo en sí mismo su propia razón suficiente, como es el caso del ser humano, no puede más que encontrarse en una relación de total subordinación y dependencia con relación al Principio: ¿Y qué es por consiguiente el potenciamiento del Yo sino el potenciamiento de una ilusión y un espesamiento del velo que lo oscurece?
    No hay peor "pecado" en nuestra existencia, pero ésto Evola parece no haberlo advertido.
    A. Z.

    René Guénon
    A PROPÓSITO DE LA METAFÍSICA HINDÚ.
    UNA RECTIFICACIÓN NECESARIA


    En el artículo aparecido en estas mismas páginas (p. 21-24 de 1925) a propósito de nuestro libro sobre el Vedânta (L'homme et son devenir selon le Vedanta, Bossard, París, 1925), J. Evola ha cometido cierto número de errores bastante singulares; no lo habríamos puesto de manifiesto si se tratase sólo de nosotros, pero, y esto es bastante mas grave, versan sobre la interpretación de la doctrina misma que hemos expuesto, y por ello no es posible dejarlos pasar sin aportar una rectificación.
    Ya anteriormente, en un artículo publicado en la revista Ultra (septiembre de 1925), Evola había creído incidentalmente tomar contra nosotros la defensa de la ciencia occidental actual, de la cual reconoce sin embargo, bajo ciertos aspectos, su insuficiencia, y al mismo tiempo nos había tratado de "racionalista". Esta equivocación, verificada a propósito de un libro (Orient et Occident), en el cual habíamos denunciado precisamente al racionalismo como uno de los principales errores modernos, es verdaderamente sorprendente. Ahora vemos que el reproche de "racionalismo" viene dirigido al mismo Vedânta; es cierto que esta palabra está quizás distorsionada de su verdadero sentido, y que en todo caso la definición que viene dada de ella, en términos visiblemente tomados en préstamo de la filosofía alemana, está lejos de ser clara. Sin embargo la cosa es bien simple: el racionalismo es una teoría que pone la razón por encima de todo, que pretende identificarla, sea con la entera inteligencia, sea al menos con la parte superior de la inteligencia, y que, por consiguiente, niega o ignora todo aquello que sobrepasa a la razón. Es éste un tipo de concepciones propio de la filosofía, y por lo tanto específicamente moderno; Descartes es el primer auténtico representante del racionalismo. No vemos que pueda tratarse de otra cosa más que de ésta, tanto más cuanto que Evola tiene el cuidado de precisar que pretende hablar "del racionalismo como sistema filosófico"; ahora bien, el Vedânta nada tiene en común con un "sistema filosófico" cualquiera, y hemos hecho observar frecuentemente que las etiquetas occidentales no podrían de ningún modo ser aplicadas a las doctrinas metafísicas de oriente.
    Verdaderamente, Evola está mucho más cercano que nosotros a admitir las pretensiones del racionalismo, porque rechaza ver una diferencia entre la razón y lo que hemos llamado la intelectualidad pura; él demuestra así, simplemente, ignorar por completo qué es esta última, si bien afirma lo contrario de manera bastante imprudente. Si la expresión "intelectualidad pura" le disgusta, que proponga otra en sustitución; pero ¿con qué derecho alega la pretensión de que ésta, en el uso que hacemos, signifique otra cosa de lo que nosotros hemos querido designar así? Continuamos sosteniendo que el conocimiento metafísico es esencialmente "supra-racional", pues o es tal o no es, y el único resultado lógico del racionalismo es la negación de la metafísica. He aquí, por otra parte, sobre el carácter de este conocimiento metafísico, otro y no menos deplorable error, pues, de acuerdo con la doctrina hindú, hablamos de conocimiento puro y de "contemplación".
    Evola se imagina que se trata de un actitud puramente "pasiva", mientras que es exactamente lo contrario. Una de las diferencias fundamentales entre la vía metafísica y la vía mística consiste en que la primera es esencialmente activa, mientras la segunda es esencialmente pasiva; y esta diferencia es análoga, en el orden psicológico, a la diferencia que hay entre la voluntad y el deseo. Nótese bien que decimos análoga y no idéntica, primero porque se trata de conocimiento y no de acción (no hay que confundir "acción" y "actividad"), y después porque aquello de lo que hablamos está absolutamente fuera del dominio de la psicología, pero no es menos cierto que se puede considerar a la voluntad como el motor inicial de la realización metafísica, y al deseo como el de la realización mística. Esto, por lo demás, es todo lo que podemos conceder al "voluntarismo" de Evola, cuya actitud a este respecto no tiene sin duda nada de metafísico ni, comoquiera que se piense, de iniciático. La influencia ejercida sobre él por filósofos alemanes como Schopenhauer y Nieztsche es bastante llamativa, mucho más que la del Tantra en el cual se escuda, pero al que no parece comprender mejor que el Vedânta y al cual ve más o menos como Schopenauer veía al Budismo, es decir, a través de las concepciones occidentales. La voluntad, como todo lo que es humano, no es más que un medio; sólo el conocimiento es un fin en sí mismo; por supuesto, aquí hablamos del conocimiento por excelencia, en el sentido verdadero y completo de la palabra, conocimiento "supra-individual", luego "no-humano", según la expresión hindú, y que implica la identificación con lo que es conocido. Sobre esto, el Vedânta y el Tantra, para quien los comprenda bien, están perfectamente de acuerdo; ciertamente, hay entre ellos diferencias, pero versan en suma sólo sobre los medios de la realización; ¿porqué Evola se esfuerza por encontrar una incompatibilidad que no existe entre estos distintos puntos de vista? haría bien en remitirse a lo que hemos dicho acerca de los darshanas y de sus relaciones en nuestra Introduction générale à l'étude des doctrines hindoues. Cada uno puede seguir la vía que mejor le convenga, la más adaptada a su naturaleza, porque todas conducen al mismo fin y, cuando se ha superado el dominio de las contingencias individuales, las diferencias desaparecen.
    Sabemos al menos, al igual que Evola, que hay tradiciones iniciáticas semejantes, que son precisamente estas varias vías a las que hemos aludido; pero no difieren más que en las formas exteriores y su fondo es idénticamente el mismo, porque la Verdad es una. Naturalmente hablamos de verdaderas tradiciones "ortodoxas", las únicas que nos interesan; esta noción de la ortodoxia no ha sido comprendida por nuestro contradictor, aunque hayamos tenido la precaución de precisar en ocasiones parecidas en qué sentido había que entenderla, y de explicar por qué, en este campo, ortodoxia y verdad no son sino una y la misma cosa. Hemos quedado estupefactos al ver afirmar que, para nosotros, son "heterodoxos" ¡el Tantra, el Mahayana... y el Taoísmo! ¡y, sin embargo, hemos declarado lo mas claramente posible que este último representa, en el extremo oriente, la metafísica pura e integral! Y, en L'homme et son devenir selon le Vêdânta, hemos citado también un número bastante elevado de textos taoístas para mostrar su perfecta concordancia con la doctrina hindú; ¿Evola no se habrá dado cuenta? Es cierto que el Taoísmo no es ni "mágico" ni alquímico, contrariamente a lo que él supone; nos preguntamos de dónde ha podido hacerse una idea tan ilusoria. En cuanto al Mahayana, se trata de una transformación del Budismo por reincorporación de ciertos elementos tomados prestados a las doctrinas ortodoxas; esto es lo que hemos escrito contra el Budismo propiamente dicho, eminentemente heterodoxo y antimetafísico. En fin, en cuanto al Tantra, habría que distinguir: existe una multitud de escuelas tántricas de las cuales algunas son de hecho heterodoxas, al menos parcialmente, mientras que otras son estrictamente ortodoxas. Hasta hoy no hemos tenido nunca ocasión de explicarnos sobre esta cuestión del Tantra, pero Evola, por decirlo de pasada, no capta más que muy imperfectamente el significado de la "Shakti". Sin duda, no ha observado que nosotros afirmamos bastante a menudo la superioridad del punto de vista shivaíta sobre el punto de vista vishnuita; esto habría podido abrirle otros horizontes.
    Naturalmente, no nos detendremos aquí en las críticas de detalle, que proceden todas de la misma incomprensión; por otra parte, estamos muy poco convencidos de la utilidad de ciertas discusiones por medio de procedimientos sacados de la filosofía profana, y que verdaderamente no están en su lugar más que en ella. Se sabe, hace ya tiempo, que hay cosas que no se discuten; hay que limitarse a exponer la doctrina tal como es, para aquéllos que son capaces de comprenderla, y es lo que pretendemos hacer en la medida de nuestros medios. A quien busca verdaderamente el conocimiento nunca se le deben ser negadas las aclaraciones que solicita, si es posible proporcionárselas, y si no se trata de algo absolutamente inexpresable; pero si alguien se presenta con una actitud de crítica y de discusión, "las puertas del conocimiento deben cerrarse ante él"; por otra parte, ¿de qué serviría explicar algo a quien no quiere comprender? Nos permitimos invitar a Evola a meditar sobre estos pocos principios de conducta, que por otro lado son comunes a todas las escuelas verdaderamente iniciáticas de oriente y occidente. Nos limitaremos a destacar algunos ejemplos de manifiesta incomprensión: Evola habla de la identificación del "yo" con Brahman, mientras que se trata del "Si mismo" y no del "yo", y, si esta distinción fundamental no es captada desde el principio, nada de lo que viene a continuación podría ser tampoco captado. Él cree que el Vedânta considera al mundo como una "nada", siguiendo la errónea interpretación de los occidentales, que piensan traducir de esta manera la teoría de la "ilusión", mientras que esta realidad es relativa y participativa, en oposición a la realidad que no pertenece más que al Principio Supremo. Él traduce "estado sutil" como "cuerpo sutil", mientras que ya hemos hecho observar que de ninguna manera podría tratarse de "cuerpos", contrariamente a las concepciones ilusorias de los ocultistas y de los teosofistas, y, por otra parte, en el conjunto de la manifestación formal o individual el "estado sutil" se opone precisamente al "estado corpóreo". Confunde también "salvación" y "liberación", aun cuando hemos explicado que estas son dos cosas esencialmente diferentes y que no se refieren en modo alguno al mismo estado del ser (p. 187 y 218 de nuestra obra); y todavía hay algo más: él escribe que para el Vedânta, "al final de cierto periodo, todos los seres, de grado o por fuerza, serán liberados", mientras que nosotros hemos citado (p. 191) un texto que dice lo contrario de modo suficientemente explícito: "En la disolución (pralaya) de los mundos manifestados el ser se sumerge en el seno del Supremo Brama; pero, también entonces, puede estar unido a Brama del mismo modo que en el sueño profundo (es decir, a falta de la realización plena y efectiva de la Identidad Suprema)". Y, para evitar equívocos, añadiremos una explicación sobre la comparación aquí hecha con el sueño profundo, y que indica que en semejante caso hay retorno a otro ciclo de manifestación, de donde resulta que el estado del ser de que se trata no es de hecho la "liberación". Decididamente, hay que decir que Evola, a pesar de su intención de hablar de nuestro libro, ¡no lo ha leído mas que muy distraídamente!
    Para hablar francamente, diremos que aquello que falta sobre todo a Evola es una conciencia clara de la distinción entre el punto de vista iniciático y el punto de vista profano; si tuviera esta conciencia, no los mezclaría constantemente tal como hace, y ninguna filosofía tendría influencia sobre él. Sabemos bien que podrá responder, como ya lo ha hecho comprender, que él no toma el lenguaje filosófico más que como un simple medio de expresión; probablemente está persuadido con toda sinceridad de que es así , pero no obstante, por nuestra cuenta, no terminamos de creerle. Por lo demás, el simple hecho de escoger, entre todos los posibles medios de expresión, el menos apropiado, el más inadecuado, el menos capaz de expresar las cosas de que se trata, porque estas cosas pertenecen a muy distinto orden que aquél para el cual está hecho especialmente, este simple hecho, decimos, demuestra una falta de discernimiento de las más deplorables. Lo mas extraordinario es que Evola afirma que nuestro libro sobre el Vedânta "no es más que una exposición filosófica", y añade que "espera que nosotros seamos conscientes de ello" (nos preguntamos qué puede importarle); muy al contrario, nosotros lo negamos formalmente, porque nada podría ser más opuesto a nuestras intenciones, que después de todo debemos conocer mucho mejor que nadie, que el hablar "filosóficamente" de asuntos que ninguna relación tienen con la filosofía; y repetimos una vez más: ninguna expresión -verbal o no- tiene para nosotros más que un valor exclusivamente simbólico.
    Siempre hemos pretendido situarnos en un terreno puramente metafísico e iniciático, y nadie podrá hacernos salir de él, ni siquiera las críticas formuladas sobre un terreno distinto, que, por ello mismo, golpean necesariamente en falso; Evola no duda de que las cuestiones no se presentan de hecho del mismo modo para él y para nosotros, y que ciertas dificultades filosóficas que sostiene no tienen metafísicamente ningún sentido, pues los términos mismos en que vienen expresadas no corresponden ya a nada cuando se quiere hacer la transposición a un orden superior . Sólo añadiremos una última observación: no concierne a Evola decir que "habríamos hecho mejor en reflexionar un poco mas" en ciertas cosas, porque él no ha trabajado y reflexionado, como nosotros, sobre estas cuestiones, durante mas de quince años antes de decidirse a publicar su primer libro. Es muy joven, y esto es sin duda lo que le excusa; aún tiene muchas cosas que aprender, pero tiene tiempo por delante y podrá quizás aprenderlas... a condición, claro está, de que cambie de actitud y que no se imagine saberlo ya todo.

    NOTAS:
    1. "Iniciación y realización espiritual", Turín, Rivista di Studi Tradizionali, 1967.
    2. Es obvio que tal punto de vista, si podemos expresarnos así, no se funda, como ocurre sin embargo con los sistemas de pensamiento y con la filosofía, sobre una facultad cualquiera de orden formal, sino sobre la evidencia intuitiva de la Realidad absoluta a la cual Guénon ha denominado la "sensación de eternidad" aunque, si queremos ser rigurosos, esta última no corresponde exactamente a la intuición del Principio Absoluto, privado de "aspectos" y transcendente a cualquier determinación.
    3. Aún reconociendo a Evola cierta purificación doctrinal y terminológica con respecto a sus posiciones juveniles, cierta alergia congénita y latente hacia la Metafísica pura no ha cesado nunca de ejercer una acción sombría que podría decirse como de clausura hacia ciertas luces espirituales.
    “Onesto è colui che cambia il proprio pensiero per accordarlo alla verità. Disonesto è colui che cambia la verità per accordarla al proprio pensiero”

    Proverbio arabo

  3. #3
    Servitore dell'Unico
    Data Registrazione
    25 Feb 2005
    Messaggi
    990
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Una bibliografia contenente gli articoli relativi a Julius Evola nella "Rivista di Studi Tradizionali" di Torino (acquistabile on-line su http://www.libroelibri.com)

    G. Ponte - Julius Evola, o il rinoceronte sull’asfalto - parte I (numero 8)
    G. Ponte - Julius Evola, o il rinoceronte sull’asfalto - parte II (numero 9)
    G. Manara - Evola pubblica Ouspensky - Evola parodista (numero 38)
    G. Ponte - «La dottrina del risveglio» di J. Evola (numero 67)
    S. Grasso - «La metafisica del sesso» di J. Evola (numero 67)
    “Onesto è colui che cambia il proprio pensiero per accordarlo alla verità. Disonesto è colui che cambia la verità per accordarla al proprio pensiero”

    Proverbio arabo

  4. #4
    Servitore dell'Unico
    Data Registrazione
    25 Feb 2005
    Messaggi
    990
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Detto questo, vale comunque l'adagio "non buttare il bambino insieme all'acqua sporca", e pertanto ne approfitto per segnalare le recensioni positive di Guénon e di Coomaraswamy all’opera maggiore di Julius Evola, Rivolta contro il Mondo Moderno, che a prescindere da alcuni errori che le due recensioni seguenti non mancano di evidenziare, costituisce a mio parere una delle migliori produzioni dell'autore italiano, e un utile strumento per capire i meccanismi del mondo moderno da un punto di vista tradizionale.

    http://www.estovest.net/prospettive/rivolta.html

    Un saluto,
    Talib.
    “Onesto è colui che cambia il proprio pensiero per accordarlo alla verità. Disonesto è colui che cambia la verità per accordarla al proprio pensiero”

    Proverbio arabo

  5. #5
    Donna dei filosofi
    Data Registrazione
    17 Mar 2007
    Località
    Florentia
    Messaggi
    225
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Non concordo con quanto esposto da Talib.
    Sono una estimatrice di Evola, del quale conosco praticamente tutto, ma conosco altresì i pilastri autentici su cui poggia ogni disciplina tradizionale, e tali pilastri sono uguali dappertutto. Non ravviso affatto una discordanza tra le posizioni evoliane e la Tradizione, osservando che le tappe da percorrere , illustrate da Evola, coincidono in buona sostanza con quanto ci è tramandato da ogni disciplina spirituale. L'esaltazione dell'"Io luciferino" che tanto scandalizza Talib è assolutamente necessaria come azione propedeutica al cammino verso l'autorealizzazione: senza una volontà di ferro, una assoluta determinazione e un notevolo coraggio non si dà inizio a nulla, tanto meno in campo spirituale: c'è poi da tener presente il particolare approccio considerato e, credo, prediletto da Evola , consistente nell'ascesi magica, approccio per il quale le suddette capacità sono assolutamente imprescindibili.
    Ma in tutti i suoi scritti, siano essi relativi all'ermetismo e alchimia, o allo yoga, o nel commento all'ascesi buddhista, si ritrovano, correttamente espressi, tutti i percorsi contemplati in ogni autentica disciplina della Tradizione, compresa la necessaria dissoluzione dell'Io effimero nella prospettiva della reintegrazione.
    Questo il succo, checchè ne dica Guenon.
    Se poi mi si chiede se , alla indiscussa conoscenza della tradizione, Evola abbia fatto seguire una pratica realizzazione di quanto teoricamente conosciuto, la risposta, secondo il mio parere, è no.
    La sua opera, per quanto assai dotta e specialistica, rimane espositiva, e non illuminata dall'autentica esperienza diretta dell'operatore.

  6. #6
    Donna dei filosofi
    Data Registrazione
    17 Mar 2007
    Località
    Florentia
    Messaggi
    225
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Caro Oroboros,
    dunque vorresti dire che soltanto l'iniziato può parlare e scrivere di Tradizione? Mi sembra francamente eccessivo.
    Anche colui che entrerà in una confraternita, o ordine esoterico ed iniziatico, ha bisogno, prima, di confrontarsi con le basi essenziali della dottrina tradizionale espressa ad ogni latitudine e in ogni tempo. si tratta di una fase essenziale e propedeutica alla sua scelta. Questa scelta avverrà, poi, sulla base di una affinità squisitamente personale con un maestro e con una particolare disciplina realizzativa, ma secondo me è molto importante aver chiari i limiti, gli scopi, i percorsi entro i quali si è nel solco dell'autentica Tradizione, e al di fuori dei quali si imboccano sentieri sterili, quando non pericolosi.
    Ora, io ho già detto che ritengo Evola un "non operatore" in campo spirituale: lo si evince con chiarezza da tutta la sua opera, lasciando da parte le sue commistioni con politica, fatti sociali e quant'altro. Lo considero, però, un conoscitore non banale del mondo tradizionale, assai utile per farsi un'idea di quanto contempla questo campo, che, sono d'accordo, va esplorato con rigore ed attenzione tutti particolari.
    Quanti, ignari di sapienza tradizionale, sono caduti nell'illusione di una realizzazione troppo facilmente prospettata!
    Ben venga, quindi la conoscenza dei canoni essenziali, quand'anche esposta da un "non addetto ai lavori"!

  7. #7
    Donna dei filosofi
    Data Registrazione
    17 Mar 2007
    Località
    Florentia
    Messaggi
    225
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Si, Oroboros, perfettamente d'accordo: non ci si fa operare dal chirurgo che non ha mai operato...ma Evola non si propone come chirurgo, ma solo come manuale di medicina (se così si può dire...), atto ad offrire le fondamentali conoscenze a coloro che vorranno gravitare in quel campo.
    Non concordi anche tu sul fatto che, digiuni di tutto, si è più predisposti a cadere nelle mani dei tantissimi maestri fasulli? Occorre avere un minimo di base, per poter discriminare il grano dal loglio.
    Su quanto dici a proposito della rarità dei maestri veri e delle vere iniziazioni, concordo in toto.
    Ricambio i saluti e la simpatia.

  8. #8
    Registered User
    Data Registrazione
    06 Dec 2005
    Località
    Berlino
    Messaggi
    872
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Citazione Originariamente Scritto da Oroboros Visualizza Messaggio
    La Volontà del Cielo è così misteriosa che si può dare il caso che anche un cieco come Evola possa servire a qualcuno...
    Qualcuno però che sia così lontano dalla possibilità di poter riconoscere e farsi aiutare da veri maestri.
    Certamente il danno o il vantaggio che se ne può trarre è ridotto dalla difesa che la scarsa lucidità dello specchio interiore offre a chi è velato.
    Ma non si deve disperare perchè, anche quando l'occhio che vede lo Spirito è ancora chiuso e dorme...dorme su di un letto di spine...e, a volte, è sufficiente un sussulto, anche proveniente dalla parte sbagliata, per destarlo a qualcuna delle sue responsabilità, e con questo intendo solo che si decida a fare i primi passi per auspicare l'intervento del Cielo, che solo può produrre le condizioni a che ci sia un incontro con un vero Maestro. E anche questo non basterà se tu non possiedi le qualificazioni, che non sono nè il desiderio, nè una vocazione più o meno sentita intensamente. E ti assicuro che quando ciò accade e si compie...è il terrore più sconvolgente che non si riesce ad immaginare.
    Per questo non si deve temere di dover aspettare...
    Il Padre sà quando è arrivato il momento.
    Caro Oroboros!
    Hai proprio detto bene: "La volontà del Cielo è così misteriosa che...etc."
    Per ben comprendere Evola bisogna leggere molto attentamente "Il Cammino del Cinabro". Da qui impari a conoscere il tragitto interiore, "il paesaggio interiore" di J.Evola. Evola non ha mai dichiarato di essere un "Maestro", questo "titolo" gli è stato dato da generazioni di ammiratori. Vero è che Evola era riuscito ad inserirsci in un gruppo "tradizionale", una "vena" della Tradizione Romana, sempre esistita nel corso dei secoli dopo la salita del Cristianesimo a Religione di Stato.Come tutte le Tradizioni "pagane" occidentali, la "regola" del silenzio fu una regola anche per il Barone e non solo di Lui,che Evola avesse anche capacità "pratiche" per quanto ne so io è vero.
    Le controversie con il Guènon sono dovute al percorso metafisico-filosofico e non ultimo politico di Evola. La sua Teoria dell'Individuo Assoluto spiega questo suo percorso che è più che chiarito ne "Il Cammino del Cinabro", la Volontà di Potenza e quindi come Oroboros in un altro Thread ha scritto la "Volontà di liberazione" che erano atteggiamenti interiori sconosciuto allo Spirito del Guènon. Ma anche il Guénon stesso non è un Maestro, poichè la sua "Funzione" in Occidente è, dal momento della sua adesione all'Islam, un compito datogli dal suo Maestro nel quadro di un tentativo delle Tradizioni "orientali" di frenare a livello "intellettuale" e "spirituale" la corsa verso l'abisso dell'Europa moderna.Un fenomeno che noi oggi viviamo fra molte contraddizioni. Se Evola fosse ancora vivo sicuramente oggi non avresti un giudizio così negativo, poichè fra la critica politica ormai ad esso abituale, egli avrebbe anche colto l'aspetto spirituale dell' "invasione islamica" europea.
    Per cui Evola non va denigrato ma piuttosto interpretato, poichè piaccia o non piaccia egli può essere ascritto fra quel manipoli di "grandi Pensatori" di cui l'Europa avrbbe molto bisogno. Ma, come tu hai scritto "La volontà del Cielo" è e rimane inperscrutabile. Cari saluti Harun

  9. #9
    VINCIT OMNIA VERITAS!
    Data Registrazione
    13 Sep 2002
    Località
    "O voi che avete gli intelletti sani, mirate la dottrina che s'asconde sotto'l velame de li versi strani."
    Messaggi
    2,120
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Citazione Originariamente Scritto da Oroboros Visualizza Messaggio

    Un po' di responsabilità è da attribuire alla leggerezza di Guenon che abbisognava di un contatto in Europa per le sue pubblicazioni. Nessuno è perfetto e Guenon qualche cazzata l'ha fatta anche lui, dimostrando, se ce ne fosse stato bisogno, che è preferibile uno sviluppo armonico delle qualità che costituiscono l'essere, piuttosto che lo sviluppo eccezionale di una sua sola qualità. Nel caso di Guenon...l'intellettualità a scapito del sentimento e della volontà.
    Di quali doti dispone per poter esprimere giudizi sullo sviluppo delle facoltà di altri individui?
    "In girum imus nocte et consumimur igni"

  10. #10
    VINCIT OMNIA VERITAS!
    Data Registrazione
    13 Sep 2002
    Località
    "O voi che avete gli intelletti sani, mirate la dottrina che s'asconde sotto'l velame de li versi strani."
    Messaggi
    2,120
     Likes dati
    0
     Like avuti
    0
    Mentioned
    0 Post(s)
    Tagged
    0 Thread(s)

    Predefinito

    Oltre ad approvare quanto scritto da Talib (compreso il discorso "dell'acqua sporca"), mi pare che le dottrine esposte da Evola, abbiano un non so che di "Kshatriya ribelle". Questo spiega la preminenza dell'azione sulla contemplazione, un certo apprezzamento spesso rivolto a dottrine di dubbissima ispirazione (che si spiega con il legame fra ribellione della casta "guerriera" e controiniziazione) ed altri più o meno noti aspetti dottrinali presenti nelle opere di Evola. Questa "ribellione guerriera" non è altro dovuto che ad una preminenza dell'elemento femminile (passivo, lunare, rajasico o financo tamasico) su quello maschile (attivo, sattwico): ed è curioso che nell'impianto dottrinale di Evola egli rimproveri a destra e a manca questa femminilizzazione; a volte a ragione veduta, ma a volte a torto (come quando parla dell'autorità spirituale come lunare di fronte al potere temporale che è invece solare).
    Ed è altresì curioso, e qui chiudo, che in questo 3d tali e tanti apprezzamenti alle dottrine di Evola siano giunti proprio per tramite del nick "La Papessa", lama dei tarocchi di cui uno dei significati simbolici è proprio quello dell'usurpazione, da parte di un elemento femminile, dell'autorità spirituale. Il simile ama il simile?
    "In girum imus nocte et consumimur igni"

 

 
Pagina 1 di 3 12 ... UltimaUltima

Discussioni Simili

  1. Julius Evola nel solco della Tradizione? No
    Di Commissario Basettoni nel forum Destra Radicale
    Risposte: 29
    Ultimo Messaggio: 04-06-08, 22:55
  2. 110 anni fa nasceva Julius Evola, il filosofo della Tradizione
    Di Cavaliere Graal nel forum Destra Radicale
    Risposte: 14
    Ultimo Messaggio: 19-05-08, 10:54
  3. Risposte: 0
    Ultimo Messaggio: 15-09-07, 16:32
  4. Julius Evola tra Avanguardia e Tradizione
    Di Rodolfo (POL) nel forum Paganesimo e Politeismo
    Risposte: 9
    Ultimo Messaggio: 05-03-03, 04:16
  5. Julius Evola tra Avanguardia e Tradizione
    Di Rodolfo (POL) nel forum Destra Radicale
    Risposte: 0
    Ultimo Messaggio: 04-03-03, 04:05

Permessi di Scrittura

  • Tu non puoi inviare nuove discussioni
  • Tu non puoi inviare risposte
  • Tu non puoi inviare allegati
  • Tu non puoi modificare i tuoi messaggi
  •  
[Rilevato AdBlock]

Per accedere ai contenuti di questo Forum con AdBlock attivato
devi registrarti gratuitamente ed eseguire il login al Forum.

Per registrarti, disattiva temporaneamente l'AdBlock e dopo aver
fatto il login potrai riattivarlo senza problemi.

Se non ti interessa registrarti, puoi sempre accedere ai contenuti disattivando AdBlock per questo sito